martes, 31 de julio de 2018

Las bibliotecas más bonitas del mundo IV

Biblioteca nacional de China en Beijing, China


Probablemente es la biblioteca más importante y espectacular del continente asiático con unos 23 millones de volúmenes.

Biblioteca Walker en Minneapolis, Minnesota, EE. UU.


Una preciosa biblioteca en un edificio al estilo del Renacimiento más clásico, en el que cabe destacar su pórtico con columnas jónicas.

Biblioteca Real de Gabinete Portugues de Leitura, Río De Janeiro, Brasil


Uno de los tesoros de Brasil y también uno de los centros de la cultura de Río de Janeiro.
Biblioteca Alexandrina, Alejandría, Egipto


Construida en conmemoración de la antigua Biblioteca de Alejandría, que fue incendiada, después de 1,360 años. Cuenta con un laboratorio de restauración, una biblioteca para niños invidentes o discapacitados y una moderna imprenta. 

Biblioteca Nacional del Perú


Alberga una colección de más de 7 millones de libros, periódicos, revistas, manuscritos, diversos documentos históricos, públicos, comunales y particulares; filmes, fotografías, 'cedes' y otros análogos, erigiéndose así como orgullo y símbolo vivo y útil de la Nación.


Dios y sus respuestas

Por César Augusto Dávila

Aunque ustedes no  lo crean, siempre he tenido -y tengo- fe en Dios, si bien la mejor lección sobre su existencia, me la obsequió el actorazo Kirk Douglas, experto en personificar forzudos gladiadores cuasi romanos, o capos de la pachanga, allá por los tiempos de Eliot Ness y la 'Ley seca'.

La entrevista se produjo en Los Ángeles, USA, en 1962, gracias al generoso trámite y translation de un colega chalaco de nacimiento, largamente afincado en tierras gringas.

Bueno, el cuento -o la Biblia, según Kirk, que jamás fue ningún santo-, va más o menos así:

Me informaron en los estudios (de cine, se entiende) que proyectaban filmar 'Werstrling Hemingway' ('En lucha con Hemingway'), historia que trataba de un par de vagabundos 'filósofos', que deambulan por ahí, sobreviviendo a duras penas.

De primera lectura, me fascinó uno de los personajes e incurrí en la vanidad de suponer que me venía como anillo al dedo, y así se lo comuniqué a mi representante. Él me comentó que pensaba lo mismo, pero que la directora asignada al proyecto, exigía que 'todo' el reparto 'audicionara' ante ella, leyendo e interpretando el guion. De nada sirvió que  alegara que eso de audicionar era para principiantes, en tanto yo tenía ya una larga y exitosa trayectoria en Hollywood. Pero, considerando que me interesaba 'hacer' uno de los personajes, 'audicionaría' pues, humildemente.  

Llegado el momento de mi prueba, la directora, se mostró muy exigente en detalles a mi juicio intrascendentes, tales como hacerme correr de espaldas y dar varias vueltas a un amplio set. Pero yo quería el papel. Incluso, exhausto, vuelto a mi casa -yo que soy judío- recé humildemente, rogando a Dios que me dieran el rol del vago más viejo.

A los pocos días, mi representante me llamó para decirme: "Lo siento, Kirk, la directora le ha dado el papel a Richard Harris."

Confieso que lloré como un principiante, de pura rabia y envidia.

Meses más tarde, se estrenó la película, y mi representante me  procuró un video completo de la versión final. No podía creerlo. El film se tornaba aburrido después de las primeras escenas y no solo Dick (Richard Harris), que además es mi amigo, sino todo el reparto, parecía actuar 'por compromiso' y anhelante por salir del paso. En suma, la producción estuvo tres semanas en  cartelera y fue retirada en vista de su fracaso de taquilla.

De haber conseguido yo, el ansiado papelito, quizás hubiera experimentado un duro revés para mi carrera. Y entonces entendí a Dios, en la certeza de que siempre escucha nuestras oraciones. Y también comprendí que, en su momento, cuando nos atiende, decidiendo por nuestro bien, su respuesta es: ¡No!

Muchas gracias, Mr. Douglas.

¡Alabado sea Dios! Él bien sabe lo que nos toca.


lunes, 30 de julio de 2018

La mujer en la gesta emancipadora (I)

Las mujeres peruanas no fueron ajenas las luchas independentistas.


Acabados de celebrar un  nuevo aniversario de la proclamación de nuestra independencia, valga la oportunidad para recordar a algunas de las mujeres que participaron en las circunstancias más difíciles de los movimientos emancipadores, como esposa, hermana, madre o hija.

Sin tener en cuenta su condición social, ellas colaboraron oculta o abiertamente mandando provisiones, soldados y armas; actuando como eficaces portadoras de informaciones (a los patriotas les informaban sobre el movimiento de las tropas realistas, y a estos le proporcionaban informaciones falsas);  encubriendo a los patriotas; auxiliando a los combatientes; preparando uniformes y vestidos para los soldados; y enfrentando personalmente al adversario, en forma valiente y heroica.

No faltaron quienes, demostrando arrojo y audacia, realizaron actos armados para obstaculizar el avance del enemigo o causarle algunas bajas. Esas acciones permanecen casi desconocidas y conviene resaltarlas.

Otras tantas heroínas tupacamaristas murieron peleando por la revolución; tras ser capturadas fueron ahorcadas o descuartizadas y otras murieron misteriosamente en los navíos que las conducían al destierro en Europa.

Muchas mujeres patriotas que gozaban de posibilidades económicas daban contribuciones en efectivo, otras realizaban colecta y muchas obsequiaban ropas y alimentos. Fueron innumerables las colaboradoras anónimas que entregaban espontáneamente a los patriotas sus vacas, ovejas, papas, quesos y todo cuanto tenían para la atención de los soldados.

Otra era la presencia de las 'rabonas', auxiliares en el abastecimiento de la tropa. Ellas eran esposas o compañeras de los soldados, especialmente de los de ascendencia indígena.

De muchas de ellas se tiene pocos datos biográficos, o no están documentados. Solo se conoce de sus hazañas y permanecen a la sombra de las más conocidas y recordadas, casos de Micaela Bastidas y de María Parado de Bellido, que brillan con luz propia en las páginas de nuestra historia. 

Micaela Bastidas


Representa a la mujer revolucionaria que, junto a su esposo, participó en la revolución tupacamarista. Esposa de Túpac Amaru II, murió ejecutada en presencia de sus familiares el 18 de mayo de 1781 por mandato del feroz Areche. Antes se le cortó la lengua y se intentó quitarle la vida en la horca, pero como tenía el cuello pequeño no fue posible. Por eso se la tuvo que matar a puntapiés en el vientre, para luego ser descuartizada. Su cabeza fue llevada a la picota del cerro Piccho, sus brazos a Tungasuca y Arequipa, una de las piernas a Carabaya, y el resto del cuerpo sepultado junto a su marido. 

María Andrea Parado Jayo de Bellido


Heroína ayacuchana, colaboraba con las montoneras -de las que formaban parte su esposo y sus hijos- mediante informaciones que hacía escribir con otra persona, pues ella era analfabeta. Una carta cayó en manos del sanguinario Carratalá; fue detenida y torturada para que delatara los nombres de los montoneros pero de sus labios no salió ningún nombre.  Por no delatar a quien había escrito la misiva, se la condenó a la pena capital. Dos tiros de fusil segaron su vida.

Manuela Tito Condori
Valiente esposa de Diego Cristóbal Túpac Amaru, caudillo de la sublevación del Collasuyo. Cayó prisionera en 1783 y fue condenada a perpetuo destierro. Ella y otras 90 personas formaron parte de la 'caravana de la muerte' que, partiendo del Cuzco, debía hacer a pie el recorrido hasta el Callao. Su esposo había sido muerto, su hogar destrozado y sus hijos abandonados. Ya en el puerto, fue arrojada a una dura prisión y después embarcada con rumbo desconocido. Padeció hambre y enfermedades. Importante ante la adversidad, se apagó su vida navegando a la altura de Tarapacá.

Margarita Condori 

Otra mujer, natural de Tungasuca, que integró la 'caravana de la muerte'. Tenía 40 años y había ayudado a las guerrillas de Diego Túpac Amaru con dinero y provisiones. Murió a causa del frío y del cansancio. Su último destino sería Andahuaylas donde el padre Francisco Javier Alfaro, de la Iglesia San Pedro, le otorgó los sacramentos y la enterró el 14 de octubre de 1783.

Ventura Monjarrás
Anciana madre de Juan Bautista Túpac Amaru, fue otra de las comprometidas en la revolución del Cusco. Cuando era trasladada a Lima, junto con las dos anteriores, cayó jadeante en el camino, pidiendo un poco de agua. En respuesta los bárbaros soldados realistas la abandonaron.
Cecilia Escalera Túpac Amaru

Natural de Surimana, organizó la despensa de víveres y un fondo económico que servirían para el sostenimiento de la revolución. A pesar de su aspecto débil y baja estatura, tomó parte en los preparativos bélicos del Cerro Piccho al lado de Túpac Amaru, cuando en forma inexplicable se realizó la retirada a Tinta. Sofocada la revolución, Cecilia fue hecha prisionera y condenada a sufrir doscientos azotes en la vía pública del Cusco, para luego ser desterrada al convento de las Recogidas de Méjico. Para cumplir ese objetivo debió integrar aquella terrible caravana que hicieron a pie desde el Cusco hasta el Callao, donde fue mantenida presa en un depósito.

Juana Toribia Ara

Símbolo de la mujer patriota tacneña. Colaboró con el alzamiento de 1911. En su casa se bendijo la primera bandera de los insurrectos.
Gregoria Apasa  




Fue una heroína y revolucionaria indígena aimara que lideró, junto a su hermano Julián Apasa (Túpac Catari) y su cuñada Bartolina Sisa, una de las rebeliones más extensas contra el imperio español en el Alto Perú. Vvivió en la histórica población de Ayo Ayo. Aunque se dice que no sabía leer ni escribir, su capacidad e inteligencia la convirtieron en una las líderes más importantes de la historia de la lucha por la liberación del yugo español. En 1781, junto a su hermano, tomó Sorata (ciudad intermedia situada al norte de La Paz habitada por españoles en la época colonial). Llegó a ser considerada 'generala del ejército aimara', pues dirigía con destreza a los guerreros en el campo de batalla. En varias ocasiones asumió la conducción de las tropas militares indígenas. El 5 de septiembre de 1782 cayó prisionera junto a su cuñada Bartolina Sisa y fue condenada a muerte. La torturaron, la ahorcaron y la quemaron.

Bartolina Sisa 

Esposa de Túpac Catari, fue jefe de batallones indígenas donde demostró gran responsabilidad y organizó el batallón de guerrilleros indígenas y grupos de mujeres que colaboraban con la resistencia en los diferentes pueblos del Alto Perú. Tomó parte activa en La Paz y de Sorata, ordenando represar el río que pasa por la ciudad para provocar una inundación que debía romper los puentes y aislar a la población. Este plan fracasó, ella fue detenida, ahorcada, descuartizada y quemada por los españoles.

Paula Huamán y Eufracia Ramos


Estas patriotas fueron mártires de la independencia y cayeron valientemente ante la crueldad del general español Canterac, que había ocupado y arrasado los pueblos de la sierra central. Fueron ellas las que intervinieron activamente en el aprovisionamiento a los miembros de las guerrillas dirigidas por el patriota Miguel Artica. Fueron sometidas a crueles interrogatorios y torturas para obtener datos sobre los movimientos y efectivos patriotas, pero  callaron prefiriendo la muerte antes de traicionar a la patria. Antes de ser fusiladas se les cortó la lengua.

Marcela Castro 

Fue acusada fue acusada de haber alentado el alzamiento tupacamarista en Marcapata y de no haber delatado a los que intervinieron en él. Se la condenó a ser arrastrada a la cola de un asno, llevando soga de esparto el pescuezo, para que sea objeto de burla. Luego fue descuartizada y su cabeza puesta en el camino hacia San Sebastián, un brazo en el pueblo de Sicuani, otro en el puente de Orcos, una pierna en Pampamarca, otra en Ocongate y el resto del cuerpo quemado en una hoguera en la plaza y sus cenizas arrojadas al aire.


La mujer peruana en la gesta emancipadora (II)

María Valdizán

Mártir de Cerro de Pasco, gran colaboradora de las montoneras y del general Álvarez de Arenales, fue degollada.

Bonifacia Pando 

Ella y su esposo Paulino Monge pertenecían a las guerrillas de Concepción, y alternaban acciones de combate con agotadoras misiones de enlace. Al anochecer del 24 de mayo, cuando salían de Concepción llevando informaciones a los patriotas que perseguían a Carratalá, fueron sorprendidos por las avanzadas realistas. Llevados ante el jefe militar español, este ordenó que fueran ajusticiados "públicamente para escarmiento". Al día siguiente fueron conducidos a la  Plaza, donde Carratalá ordenó que Paulino fuera destrozado a sablazos por cuatro húsares en presencia de su esposa, y que a ella se le aplicara 200 azotes desnuda. 

Emeteria Ríos de Palomo, símbolo de la mujer patriota canteña, proveía de alimentos y ropa a los montoneros y actuó junto a ellos en Obrajillo, Puruchuco y Huamantanga (Canta).
Tomasa Tito Codemayta

Cacica de Acos, fue una activa colaboradora en el movimiento de 1780. Organizó guerrillas de indios, sosteniéndolas con su propio peculio. Intervino en el combate de Sangarara y fue una de los más bravas combatientes. En el cerco del Cusco alentaba a las tropas bailando con la bandera del incario al son de aires musicales nativos. Apresada junto con los revolucionarios, fue ejecutada el 18 de mayo de 1871. Su muerte fue tan cruel como la de Túpac Amaru II y Micaela Bastidas. Primero le cortaron la lengua, su cuerpo fue descuartizado y cada uno de sus miembros fueron dispuestos en distintos lugares de Cusco y Acos. 

Cecilia Túpac Amaru

Prima hermana de José Gabriel Condorcanqui, hermana de Diego Cristóbal Túpac Amaru (segundo jefe máximo de la rebelión) y madre de Andrés Túpac Amaru, joven dirigente de la rebelión quien a sus apenas 17 años organizó y encabezó la rebelión en el alto Perú e integró a la causa libertaria al temido dirigente indígena Túpac Katari. Fracasada la revolución fue capturada y condenada a destierro a un convento de México. Antes debió sufrir 200 azotes en castigo público. Estos maltratos y la infausta de la muerte su esposo, terminaron por destrozar su débil naturaleza. Murió en la cárcel de Cusco en 1783. 

Brigida Silva de Ochoa

En tiempo del virrey Abascal ayudó a los patriotas con dinero para los gastos. También distribuyó boletines subversivos, llevó noticias sobre los efectivos realistas y transmitió mensajes de San Martín a los peruanos. Al caer prisionera, sufrió vejámenes y expuso su vida. San Martin, reconociendo sus servicios, la condecoró con la banda de Seda y Divisa de Patriotismo.

Juana Toribia Ara
Era esposa de Manuel Calder
ón de la Barca, uno de los compañeros de Pallardelle en el levantamiento de Tacna en 1813. Ayudó a prometer la libertad de los esclavos si estas se unían a las fuerzas revolucionarias. Derrotada la causa patriota salvó a su esposo de la prisión y lo acompañó a un inhóspito lugar de la selva de La Paz.
Ventura Ccalamaqui
(Buenaventura Fernández de la Cueva)

 
De Ccalamaqui (voz quechua que significa 'brazo desnudo') se sabe que nació en Huamanga, cuna también de María Parado de Bellido. Se ignora quiénes fueron sus padres, en qué colegio estudió, si se casó y tuvo hijos o no. De ella solo se sabe que era panadera y quechua hablante. El 31 de agosto de 1814 Ventura reunió en la plaza de abastos de esa ciudad a más de mil mujeres, entre campesinas y expendedoras del mercado, y se dirigieron al cuartel de Huamanga para impedir que los milicianos de su pueblo se aunaran a los españoles y marchasen con ellos a enfrentarse a una expedición de las tres que habían organizado los revolucionarios del Cusco bajo el liderazgo de los hermanos Angulo y Mateo Pumacachua.

Sor Juana Riofrío

Era una monja del monasterio de la Encarnación, a donde las autoridades virreinales intentaron en una oportunidad ingresar a su celda para registrarla. Juana tenía ocultas allí misivas, insignias y dinero perteneciente a los patriotas, que gracias a su oposición valiente logró impedir que tales pertenencias cayeran en poder realista, y muchos menos ser descubierta como colaboradora de los independentistas.


Las bibliotecas más bonitas del mundo III

Bibliothèque Mazarine, Paris, Francia


Tiene el privilegio de ser la biblioteca pública más antigua del país, anteriormente la biblioteca personal del cardenal Mazarino.

Biblioteca Científica Oberlausitzische, Gorlitz, Alemania


En esta espectacular biblioteca se pueden encontrar más de 140,000 volúmenes que documentan la historia, la naturaleza, la economía y sociedad de la zona

Biblioteca de George Peabody en Baltimore, EE. UU.


Esta biblioteca se construyó gracias a los fondos aportados por el filántropo George Peabody (1795-1869), que se dedicó al comercio de la lana en Baltimore, Estado de Maryland, Estados Unidos de América. Abrió sus puertas en 1878.

La biblioteca nacional de Austria en Viena, Austria


Tiene en su poder casi ocho millones de documentos y una de las salas de ceremonias más hermosas del planeta. Antiguamente era conocida como la biblioteca de los Habsburgo.

Biblioteca Nacional de Praga, República Checa


Es la biblioteca central y más importante del país, con más de seis millones de documentos y una sobrecogedora estética barroca, que dejan siempre sin aliento y trasladan en el tiempo.


domingo, 29 de julio de 2018

Proclamación de la independencia: errores y omisiones

Muchos de los hechos ocurridos en nuestro país los días previos y posteriores a la proclamación de nuestra independencia, permanecen olvidados, omitidos o tergiversados por algunos historiadores, voluntaria o involuntariamente.

A pesar de los 197 años transcurridos desde que el Libertador José de San Martín diera su conocida proclama, aún se mantienen algunos errores e ignoran importantes detalles de ese revolucionario pasaje de nuestra historia.

Algunos historiadores dicen, por ejemplo, que la proclamación de la independencia se desarrolló en cuatro plazas diferentes para hacer participar a todos los vecinos en esos actos.
La verdad es que la proclamación (no la jura) de la independencia se desarrolló en la Plaza Mayor y en las plazuelas de La Merced, Santa Ana y de la Inquisición porque esos mismos lugares fueron escenario de la proclamación de Felipe V en septiembre de 1701, y del rey Fernando VII, en 1815. 

 

Representaciones más cercanas  a la verdad histórica de la proclamación de independencia del Perú. En ellas San Martín porta el estandarte creado por él mismo.En una comunicación dirigida al cabildo de Lima el 18 de julio de 1821, San Martín dispuso efectuar la proclamación "en todos los lugares públicos en que en otros tiempos se os anunciaba la continuación de vuestras tristes y pesadas cadenas". Se trataba, pues, de rechazar la dominación española en los mismos escenarios donde otrora se había proclamado la sumisión al reino español.

También se dice que la proclamación se desarrolló en uno los balcones del Ayuntamiento. Falso. Lo cierto es que se realizó en un tabladillo levantado en medio de la Plaza Mayor, delante del callejón de Petateros (hoy pasaje Olaya), con frente a la Casa de Gobierno "y a distancia suficiente de la pila central, que permitiera rodearlo la tropa que debía montar la guardia mientras se verificaba el acto de proclamación".
La confusión se originó cuando, después de las ceremonias, los miembros del cabildo se dirigieron al ayuntamiento y subieron al balcón del segundo piso, donde el estandarte fue colocado a la vista de la multitud.
Tal exposición hizo que se escribiera y grabara en óleo que la proclamación se hizo en la galería del ayuntamiento. El error persiste y debe ser corregido de los textos escolares.

Es más: en ese mismo cuadro hasta hoy profusamente difundido se hace aparecer a San Martín enarbolando una bandera… que hasta ese entonces no existía.

El mismo error se comete en las representaciones teatrales que se realizan en esta época, en los gráficos de los textos escolares y en las láminas estudiantiles, sin que los docentes reparen en el equívoco.

  

Bandera creada por San Martín el 21 de octubre de 1820. Der.: Bandera aprobada por Bolívar el  25 febrero de 1825. 

Cuando se pregunta a la gente la fecha de la declaración de la independencia del Perú, es casi unánime que la respuesta sea "el 28 de julio de 1821". Ese es un error. No debemos confundir la declaración de independencia con la proclamación de la misma.

Aclaremos: la Jura de la Independencia se efectuó el domingo 29 de julio de 1821, después de la misa de Acción de Gracias (Te Deum) oficiada en la Catedral, y el pueblo juró defender la independencia recién el 13 de agosto en casa de los comisarios de cada uno de los 41 barrios de la capital.
El pasado 15 de julio recordamos 197 años de esa trascendente efeméride nacional, dado que en esa fecha fue firmado el Acta de Independencia del Perú, el primer acto ad solemnitatem por el cual nuestro país declaró jurídica y solemnemente su independencia de la corona española. Ese fue el punto de partida de nuestra escisión de España desde el puro Derecho. La pieza jurídica fue redactada por el eminente ariqueño Manuel Pérez de Tudela –un personaje hoy casi olvidado- y lleva la ológrafa de los vecinos notables de la entonces Ciudad de los Reyes.

No todas las personalidades obligadas a participar en las cuatro ceremonias pudieron hacerlo. Se lo impidió la requisa de sus cabalgaduras dispuesta por el virrey antes de abandonar Lima para establecerse en el Cusco. Tal ocurrió con los miembros del Colegio de Abogados, quienes tuvieron que nombrar sendas comisiones que esperaron al pie de cada tabladillo el inicio de las respectivas proclamaciones.

 

Óleo que muestra a San Martín con la bandera modificada un año después. Der.: Representación errada en los textos escolares, donde se expone a la cuarta bandera republicana, como utilizada San Martín en su proclama.

Los errores se repiten.: mensaje publicado el 25 de julio de 2017 en la cuenta del twitter Perú Educa del Ministerio de Educación.

Tanto la firma del Acta como la proclamación de la Independencia fueron meras formalidades, podría decirse hasta simbólicas, pues las fuerzas realistas continuaron dominando las regiones más extensas, más pobladas y ricas del país: la sierra central y el sur peruano, teniendo como nueva capital virreinal al Cusco. De hecho, Lima volvió a ser ocupada eventualmente por las tropas realistas. Recién en 1824 se pondría fin a la dominación española en el Perú.

No olvidemos, por último, que muchos criollos se mostraron inconformes con la independencia, y mucho más descontenta estaba la clase indígena que por muchas décadas después, no notó los efectos positivos de la independencia. Recordemos que San Martín mantuvo los cargos coloniales y las personas en ella.

La independencia fue para unos pocos, en desmedro de los muchos, que no eran considerados, siquiera como parte fundamental de nuestro país. Elemento que muy poco se menciona, pero que es bueno comprender, para ser mucho más sincero nuestro sentimiento patriótico.

Dos casos demuestran lo dicho: el tributo indígena  permaneció por 30 años después de haberse proclamado la independencia. Miles de indígenas, la mayoría de la población peruana, tuvieron que pagar al naciente Estado, ese infausto tributo establecido en la colonia. Tiempo similar tomó la esclavitud en el Perú, para recién ser eliminado. Mientras tanto tuvieron que seguir siendo esclavos, con todo el maltrato que esta situación conllevaba.

Entre otras omisiones, está la figura del general Ignacio Álvarez Thomas, el ilustre peruano que luchó por la independencia de Uruguay y de Argentina, gobernó esta última con el título de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que comprendía también a Paraguay; convocó al congreso en que proclamaron su independencia de España, y organizó y aprovisionó al Ejército Libertador, que liberó a Chile y Perú.

General Ignacio Álvarez Thomas.

Tampoco se recuerda al Conde de la Vega del Ren, el 'más Benemérito de la Patria', encargado de conducir el Estandarte de la Patria a las cuatro ceremonias de proclamación; ni se menciona la importante tarea que cumplieron las mujeres durante todo el proceso, entre otros temas.

Estos y otros hechos omitidos son recordados en una documentada crónica difundida en el blog

www.cuatrobocaspe.blogspot.com publicado el jueves 26. Visítelo.


sábado, 28 de julio de 2018

Las independencias en el Perú

Los peruanos recordamos y celebramos cada 28 de julio como el día de la Proclamación de nuestra la Independencia. Sin embargo, a la luz de diversas fuentes historiográficas, ese acto fue la última pieza de un rompecabezas que se fue armando desde muchos meses, incluso años, antes de la llegada de la Expedición Libertadora.

Son muchos los historiadores que recuerdan que el siglo XVIII abundó en protestas, revueltas, motines, levantamientos, y el XIX fue de explícita vocación emancipadora, pues abundó en gritos libertarios, formación de juntas de gobierno paralelo, declaraciones y hasta proclamaciones independentistas informales como ocurrió en Tacna (1811), Huánuco (1812), Cusco y Moquegua (1814), entre otros.

Esos hechos demuestran que el ansia de libertad ya había sentado sus reales desde la sublevación de Túpac Amaru II (1780).

La llegada del general José de San Martín y su ejército de liberación tuvo la virtud de impulsar el ansia de libertad que recorría por todos los rincones de la Patria.

Un repaso de la historia demuestra que el primer grito de independencia en el Perú se escuchó en Cangallo, actual provincia de Ayacucho, el 7 de octubre de 1814. Es decir, seis años antes de que el general San Martin desembarcara en Paracas.


Cangallinos celebran el bicentenario de su independencia (octubre de 2014).

Ese día sus habitantes, al lado de sus valientes jinetes morochucos, dirigidos por Basilio Auqui, juraron solemnemente su independencia en cabildo abierto, y suscribieron el Acta con sangre de sus venas, que ellos mismos se extrajeron para rubricar el documento y jurar su libertad.

Según el historiador huamanguino Max Aguirre, en ese acto se "alcanzó a observar el formalismo jurídico pertinente que implicaba una ceremonia juramentaria legitimadora".

Fue el corolario de las varias batallas, en las que los montoneros vencieron a las tropas españolas, comandadas por los generales Mariano Ricafort y José Carratalá.

Al conocer el heroísmo de Auqui y los morochucos, San Martín la llamó Heroica Villa; y años después Simón Bolívar la nombraría Heroica Provincia de Santa Rosa de Cangallo.

Otro caso fue el de Ica, que juró su independencia el 21 de octubre de 1820, después de que el general Álvarez de Arenales, enviado por el Libertador, iniciara la campaña en la sierra, venciera a los españoles en la batalla de Nasca y ocupara Ica.

La siguiente proclamación de independencia fue la de Huamanga el 1 de noviembre de 1820, con asistencia del cabildo local convocado por Álvarez de Arenales.


El histórico balcón de Huaura.

De otro lado, y desde un balcón de Huaura, San Martín proclamó por primera vez la independencia del Perú, el 27 de noviembre de 1820. Por eso se conoce a esa ciudad como 'cuna de la Independencia Nacional del Perú'.

El 8 de diciembre, tras la victoriosa Batalla de Pasco, Álvarez de Arenales convocó a los pobladores en la plaza Chaupimarca y ahí se juró solemnemente la independencia de Pasco.

El general argentino se trasladó al valle del Mantaro, y allí proclamó la independencia de Huancayo el 20 de noviembre de 1820.

Después llegó a Tarma, cuya independencia fue jurada 29 del mismo mes.

Paralelamente, y siguiendo con la corriente libertadora, el pueblo de Huánuco juró su Independencia el 15 de diciembre de 1820.

Toda esa región estaba bajo la jurisdicción de la Intendencia de Trujillo, cuyo titular, José Bernardo de Tagle, marqués de Torre Tagle, juró su independencia el 29 de diciembre de 1820, y luego envió emisarios a las ciudades del norte con instrucciones de hacer lo mismo.

Así, el cabildo de Lambayeque proclamó su independencia el 27 de diciembre; y el de Chiclayo juró la suya el 31; Piura lo hizo el 4 enero de 1821; Cajamarca y Hualgayoc, por separado, el 8; Chota, el 9, y Ferreñafe y San Pedro de Lloc el 10 de enero. Lo mismo hizo la provincia de Motupe por esos mismos días.


Placa recordatoria de la proclamación de la independencia de Trujillo.

Lo dicho demuestra que hubo varias proclamaciones de la independencia, y explica el por qué muchos pueblos reclamen una revisión de la historia, en particular las jornadas independentistas,  ad portas de la celebración del bicentenario de nuestra independencia; y se les reconozca su participación en las luchas por desprendernos del yugo español.

Sería una forma de reconocer a nuestros ancestros su lucha por la libertad y sacarlos del olvido o de la marginación histórica en que se los mantiene.

Publicado en el diario oficial El Peruano el 28.07.18


viernes, 27 de julio de 2018

'Luna de sangre' esta tarde

Una 'Luna de sangre' podrá verse hoy, viernes 27 de julio, en gran parte del mundo cuando el satélite terrestre se sitúe en la sombra de la Tierra, en lo que será el eclipse lunar más largo del siglo XXI.


El eclipse total durará 1 hora, 42 minutos y 57 segundos, pero habrá uno parcial antes y después del fenómeno, lo que implica que la Luna pasará un total de 3 horas y 54 minutos bajo la sombra de la Tierra, según la NASA El próximo eclipse lunar de tanta duración se verá en 2123.

El eclipse de luna de sangre (incluida la fase de penumbra) comenzará a las 17:14 horas GMT (12:14 horas en el Perú) y concluirá a las 23:28 horas GMT (18:28 horas en el Perú).
El espectáculo comenzará realmente a las 18:24 GMT (1:24 p.m. en el Perú), cuando parecerá que la Luna tiene un mordisco de sombra.

El momento más cautivador del eclipse, es decir, cuando la Luna estará completamente en el cono de sombra proyectado por la Tierra, se iniciará a las 19:30 GMT (2:30 p.m.) y terminará a las 21:13 GMT (4:13 p.m.)
Esta fase 'total' durará 1 hora y 42 minutos (102 minutos), convirtiéndolo en el eclipse lunar más largo del siglo XXI.

El eclipse solo será visible -parcial o totalmente- en la mitad del mundo: podrá verse desde África, Europa, Asia y Australia. Los mejores situados para disfrutar del espectáculo serán los habitantes de África, Medio Oriente e India.
No podrá verse en Norteamérica ni en la mayor parte del Pacífico.

"Se le llama 'luna de sangre' porque la luz del Sol atraviesa la atmósfera terrestre en camino hacia la Luna y la atmósfera terrestre la convierte en roja, de la misma manera que cuando se pone el Sol se vuelve rojo", explicó Andrew Fabian, profesor de astronomía en la Universidad de Cambridge.


Entrevista a Marco Aurelio Denegri

El intelectual y conductor de televisión, una de las mentes más brillantes de nuestro país, falleció este viernes a los 80 años, tras complicaciones en su salud. La siguiente es la entrevista que concediera a realizada por la periodista Maribel de Paz y publicada en el suplemento Luces del diario El Comercio el 20 de marzo de 2017:


— Usted ha dicho que hay una declinación indefinida de la inteligencia. 

Eso era previsible y no está sujeto a ningún lamento. Peter Medawar, el premio Nobel de Medicina, dijo en 1974 que desde la década de 1940 la inteligencia ya había comenzado a declinar, y que seguiría declinando […]. Estamos en plena levedad del ser, de la cual habla Lipovetsky en su libro "La era del vacío". Nos guste o no, la sociedad cibernética, la era digital, son realidades que han venido para quedarse. Y ahora con esto de las redes ahí el ser humano hace lo que quiere, no tiene ningún atajo en absoluto.

— Hay esta demencial atracción tanática, por ejemplo, de irse a tomar fotos con el huaico. 
La atracción tanática está en función de cierta uniformidad existencial. La inminencia de un huaico, o el vaticinio de un terremoto, es una especie de sacudón emocional que se está buscando, aun cuando el costo sea altísimo. Creo que eso nos puede llevar a apretar el botón rojo, a que se produzca el "orgasmo cósmico", que explote todo y volamos todos. Es esa 'busca' de las emociones fuertes, paroxismales, extremas. Como la vida es tan chata, y los seres humanos son tan chatos, un terremoto, un maremoto o un huaico nos sacan de esa chatura, por supuesto.

— En los años 70 usted solía leer dos libros al día. 
Sí, pero ya no. Primero, porque el paso del tiempo limita a la persona, y a mí me ha limitado la visión; y, luego, porque uno termina cumpliendo el mandamiento de Martín Adán. En "La casa de cartón" dice: "Límpiate los ojos de entusiasmos". Y, claro, en esa época no me los había limpiado, estaba entusiasmado. El entusiasmo es una palabra griega que quiere decir que está inspirado por los dioses. Entonces, uno está, pues, con una inspiración divina… Yo no volvería a hacer las cosas que he hecho en la década del 70 en temas de divulgación.

— ¿Es indefectible esa declinación del entusiasmo?
En mi experiencia sí. Lo que yo lamento es que de los 80 para aquí hayan desaparecido programas que debieron seguir, y voy a mencionar un par: Eduardo Lores tenía un programa llamado "La luz de la ciudad" que era muy bueno. Luego, el doctor César Miró tenía un programa de una hora el día viernes. Estamos hablando de hace 40 años, y a partir de ahí ya no he visto nada que se parezca.

— Ha dicho alguna vez que el hombre tiene una interioridad cada vez menor. ¿Cómo salvaguardar su propia interioridad en esta época del imperio de las redes sociales?
Yo tengo poca interacción con los otros seres humanos, y no me interesa tenerla tampoco, así como a ellos tampoco les interesará. No le podría contestar cabalmente esa pregunta, porque eso significa que una persona esté en permanente relación, que esté en el ida y vuelta. Yo no.

— En su penúltima columna ha escrito sobre la caracterización formal del ser humano. ¿Cómo definiría usted al ser humano en su esencia? 
Planteado así es una pregunta filosófica… Hay seres humanos rescatables, pero para que uno sea rescatable en el campo humano tiene que tener significancia. Pablo Macera tiene una frase muy buena: "El tamaño de la promesa de una historia cualquiera depende siempre de nuestro propio tamaño". Claro, si somos pequeñitos, lo que hagamos y lo que seamos será pequeñito. Hay que reformular el asunto en esos términos: ¿cuál es nuestro tamaño, cuál es nuestra promesa, qué pretendemos? Y en esa medida nos acercaremos algo más a la verdad.

— ¿Cuál es el peor desliz del habla peruana, el haiga o el nadies?
Bueno, el haiga ahora es un barbarismo, pero tiene una raigambre clásica, no sabría qué decirle… lo que pasa es que la mayor parte de mis interlocutores han sido gente culta. Yo he entrevistado más de una vez, por ejemplo, al doctor Luis Alberto Sánchez, cuando todavía veía algo, y me decía [sobre sus problemas de la vista]: es como si me hubieran puesto una cañita de gaseosa, y yo veo eso.

—Usted tiene también la visión disminuida. 
Sí, prefiero que me lean, aunque no es lo mismo. Pero hay una cosa, que como yo ya he leído tanto, entonces no me problematizo.

— A los 78 años, ¿tiene un poquito más de esperanza en el género humano?
No, pero hay una razón. La escuela etológica contemporánea ha demostrado que en la medida en que un ser como el llamado ser humano pierde el caudal instintivo, entonces asume la llamada inteligencia superior, que es lo que nos distingue del resto de animales. Esto en teoría es una definición notable, pero el hecho de que la inteligencia superior nunca ha tomado en cuenta que nosotros no tenemos un cerebro, sino tres, y con tres cerebros, el rector en realidad es el cerebro emocional –el sistema límbico– y el paleoencéfalo –el sistema reptiliano–, y no el neocórtex. Entonces, estamos sujetos al imperativo emocional, y eso ya no tiene compostura.

— Doctor, ¿hay recodos de felicidad para usted?
A estas alturas, para mí una vida feliz es una vida sin achaques.

— Toma con calma su problema con la vista. 
Sí, ¿pero qué voy a hacer? El glaucoma es el asesino silencioso. Cuando uno se da cuenta ya solo tiene visión periférica. Claro, sería trágico que estas cosas ocurran cuando se tiene 40 años, no ya a esta edad, pues, como dicen los chinos, cuando uno ya está pronto para saludar al mundo. Hay dos cosas que indican en chino que el paciente está a punto de morir: uno, que va a saludar al mundo y, la otra, que ya no fuma. Por otro lado, en chino no existe la palabra amor, ni la palabra felicidad. Son énfasis culturales de occidente. Parece que es la maravilla de las maravillas. No, pues, la gente no tiene en cuenta todas las desgracias que trae consigo el amor.

— ¿Conscientes pero reincidentes a propósito?
Sí, pero a partir de los trovadores con el loco amor, de las personas que se matan por amor, toda esa huachafería… La canción popular es de amores desgarrados. El amor feliz no tiene historia. Como el matrimonio, tiene que ser desgarrado, infeliz, para que tenga historia, sustento, si no es muy aburrido.

— ¿La vida feliz es acaso una vida tonta?
El sufrimiento es útil, lo que no está bien es el sufrimiento estúpido, y la mayor parte del sufrimiento es estúpido… El famoso explorador del Ártico, Rasmussen, conoció a un gran chamán, Igjugarjuk, a quien le preguntó: "¿Cómo ha logrado usted llegar a ese nivel?". El chamán le dijo: "Viviendo apartado de los seres humanos".