viernes, 5 de mayo de 2017

Piqueo semanal

Indignante

Ya no sabemos si indignarnos, elevar nuestra voz de protesta, derramar bilis innecesaria e inútilmente, o limitarnos a sentir lástima y avergonzarnos de tener como representantes –'padrastros' de la Patria-, a personajes impresentables que ocupan curules en nuestro Congreso de la República. No se trata de uno sino de varios parlamentarios que se dicen representar al pueblo y hablar en su nombre. Desde esta columna votos porque algún día reflexionen (lo que es casi un imposible) y dejen de seguir enlodando la majestad del principal de los tres poderes del Estado.

 Inconducta incalificable

La más reciente de las reiteradas estupideces de nuestros congresistas tuvo por protagonista a la inefable Lourdes Alcorta. Para imponer (no exponer) sus puntos de vista no tuvo reparos en insultar y faltarle el respeto al ministro del Interior, Carlos Basombrío, y a la propia presidenta de la Comisión de Defensa, a donde el representante del Ejecutivo fue invitado para explicar por qué la policía no detuvo la marcha de miembros del Movadef que se infiltraron en la manifestación organizada por la CGTP para conmemorar el Día Internacional del Trabajo.

    

'Padrastros' de la Patria: Alcorta, Galarreta, Becerril, García Belaunde...

 Abuso de autoridad

Por respeto a nuestros lectores no reproducimos pasajes de los exabruptos expresados por una persona que abusa de su inmunidad parlamentaria para decir lo que le venga en gana, a la hora que la da la gana y a quienquiera que tenga al frente. Lamentablemente, no es la única que aprovecha de su condición de congresista para abusar de su cargo.

 Inconcebible

Por esas cosas propias de la política 'made in Peruvian' y de nuestros políticos, ya se está pensando en interpelar y hasta censurar al ministro por 'incapaz', 'no saber lo que ocurre a su alrededor' o 'ignorar lo que hacen sus subalternos', entre otros comentarios vertidos contra él. Ya quisiéramos ver a uno de esos críticos ocupar esa difícil cartera, para saber si pudieran mejorar las cosas. Fácil es criticar cuando se está en la tribuna y no en la cancha, y soltar cualquier barbaridad, amparados en la bendita inmunidad parlamentaria.

 Incapacidad notable...

Valga la oportunidad para reiterar lo que dijimos en un artículo anterior al referirnos a la estupidez, que es una de las características exclusivamente humana. Decíamos que entre nosotros no existe la posibilidad de un acuerdo de paz con el senderismo, al que el pueblo derrotó con las armas. Lo que falta es derrotarlos en el terreno político, y para ello tendríamos que abrirles las puertas para su ingreso a la política, cosa muy difícil de aceptar por la mayoría de políticos que, por lo demás, no están ideológicamente preparados para un intercambio de ideas de ese nivel.

 ... y manifiesta

No nos cansaremos de insistir que cuando se descubre a un senderista o presunto prosenderista en alguna actividad proselitista, nuestra sociedad, con la clase política a la cabeza, salta hasta el techo, como si el mundo se nos viniera encima. Y lo repetiremos una vez más: en el Perú, cuando un senderista o prosenderista estornuda, nuestros políticos tradicionales tiemblan de escalofrío. Las pruebas las tenemos a la vista. Para ellos el Perú está en peligro por una marcha del Movadef, un grupúsculo retrógrado que no merece recibir la importancia que nuestros políticos y los medios le vienen dando.

Ganaron portadas gratis.

 Desmemoriado

Otros representantes de la misma bancada mayoritaria, que hacen gala de tener licencia para manchar honras, es Luis Galarreta, hoy subido al mototaxi fujimorista -después de pasearse por otras tiendas políticas: RN, UN, PPC, APGC- quien unos días antes calificó de 'montesinito' al premier Fernando Zavala, por el resultado de unas encuestas que no favorecían a su patrona Keiko Fujimori. Lo increíble es que lo diga un defensor del gobierno que hizo, deshizo y manejó el Poder Judicial a su antojo de la mano de su asesor Vladimiro Montesinos. La vaca no tiene memoria, pues.

 Incalificable

No se quedan atrás otros congresistas que, sin ningún rubor y con énfasis digno de otras causas, lanzan acusaciones a diestra y siniestra e insultos con una autoridad que solo se las da su inmunidad. Nos referimos a Víctor García Belaunde, quien no tuvo ningún reparo en calificar de 'traidor a la Patria' -como lo leen- al ministro de Transportes y Comunicaciones, Martín Vizcarra, por haber aprobado la construcción del aeropuerto de Chinchero en el Cusco.

   

Cabezas de turco: ministros Basombrío, Vizcarra y Zavala.

 Usurpación de funciones

Hasta se dan el lujar de calificar como 'delincuentes' o 'culpables' a personajes que son investigados por el Poder Judicial, como los casos de Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Nadine Heredia. Para ciertos congresistas estos son culpables y ya deberían estar en la cárcel. Se han erigido en jueces y sobre sus personales sentencias no cabe observación alguna. Ay del juez que tome una decisión que, de una u otra forma, pueda favorecer a los acusados, pues, según su absurda óptica parlamentaria, estarían coludidos entre ellos. Independientemente de que sean o no culpables, la última palabra la tienen los jueces. Son ellos los encargados de dictar sentencia. No es tarea de los congresistas.

 Necesaria comparación

Ese es el ejemplo que dan nuestros representantes parlamentarios al país. Y después se quejan de las opiniones de censura que expresan diversos sectores, cansados de tantas estupideces diarias. Qué pena nos da nuestro Parlamento. No quisiéramos recordar a los representantes de los años sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado, porque estamos seguros de recibir toda suerte de denuestos. Qué calidad de parlamentarios, por Dios. Todo se vino abajo (por no decir al carajo) por obra y gracia de los improvisados parlamentarios del último gobierno de ese milenio. En este caso sí creemos que ese tiempo pasado fue mejor.

 Para tener en cuenta

En nuestra profesión hay un adagio que siempre tenemos (o debemos tener) presente: "Nadie debe decir como periodista lo que no pueda sostener como caballero". En el caso de los congresistas, nos gustaría saber si serían capaces de lanzar los mismos insultos sin la inmunidad parlamentaria que los protege. Lástima que tengamos que esperar más de cuatro años para comprobarlo.

 

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