domingo, 15 de marzo de 2020

Destacados peruanos fallecidos en marzo (II)

Domingo 15
Javier Heraud
El recordado poeta murió acribillado en una emboscada de los miembros de la Guardia Republicana del Perú el 15 de marzo de 1962. Fue un poeta nacido en Lima el 19 de enero de 1942, hijo de Jorge Heraud Cricet y Victoria Pérez Tellería.
En 1947 ingresó al Colegio de los Sagrados Corazones de Belén, y en 1948 se incorporó al primer año de primaria en el Colegio Markham donde cursó todo su período de instrucción escolar. Al concluir sus estudios, recibió el Primer Premio de Literatura.
Además de como poeta destacó en competencias deportivas y logró numerosos trofeos.
En 1958 ingresó a la Facultad de Letras de la PUCP y ese mismo año ocupó una plaza de profesor en el Instituto Industrial, donde dictó cursos de castellano e inglés.
En 1961 se inscribió en las filas del Movimiento Social Progresista de tendencia social-demócrata, por el cual participó en la manifestación contra la llegada de Richard Nixon al Perú, en ese entonces, vicepresidente de Estados Unidos. Ese mismo año publicó su poemario El Viaje.
Tras conocer Moscú, China, París y Madrid recibió una beca para estudiar cine y viajó a Cuba, donde junto a otros comunistas de Chile conoció a Fidel Castro.
Escribió los poemarios El río (1960), El viaje (1961) y Poesías completas y Homenaje (1964).
Martes 17
Mateo Pumacahua
Durante la rebelión de Túpac Amaru II, entre 1780 y 1781, contribuyó a la causa realista con pertrechos y hombres. Paralelamente, ganó prestigio entre la nobleza inca, y fue elegido Alférez Real de Indios Nobles del Cusco en 1802.
Apoyó las campañas de ‘pacificación’, tras derrotar a los rebeldes, y en reconocimiento por sus servicios obtuvo rango militar y llegó a ser coronel de infantería. En 1811, respaldó la campaña en el Alto Perú del brigadier Goyeneche. En 1813, siendo integrante de la Real Audiencia del Cusco, de la que había llegado a ser presidente interino en 1807, tuvo noticia de la Constitución liberal española de 1812, que derogara Fernando VII, y de las muchas Leyes de Indias que no se aplicaban.
No obstante su avanzada edad, se unió entonces a otros líderes indígenas descontentos y a criollos liberales demandando la vigencia de la Carta española de 1812. Junto con el criollo apurimeño José Angulo y dos oficiales del ejército, el coronel Domingo Luis Astete y el teniente coronel Juan Tomás Moscoso, formó en el Cusco, el 3 de agosto de 1814, una junta de gobierno según dicha Constitución y llamó al pueblo a ponerla en vigencia por las armas. Luego encabezó una expedición hacia Arequipa, donde venció a los españoles en la Apacheta el 9 de noviembre, e ingresó a la ciudad al día siguiente.
Ante la proximidad de las fuerzas realistas, Pumacahua dejó Arequipa el 30 de noviembre y buscó hacerse fuerte en Cusco y Puno. En las inmediaciones de Umachiri (Puno), el 11 de marzo de 1815, el ejército rebelde sufrió aplastante derrota. Pumacahua fue apresado en Sicuani, y se le sentenció a morir decapitado, pena que se cumplió el 17 de marzo.
Sus pronunciamientos y la carta al virrey José Fernando de Abascal y Sousa, Marqués de la Concordia (1806-1816), firmados por la junta de gobierno del Cusco en agosto de 1814, tienen el mérito de expresar un anhelo de soberanía basado en leyes libremente votadas.
Nació en 1740 y fue cacique de Chinchero, su pueblo natal; Maras, Guayllabamba, Umasbamba y Sequecancha.
Miércoles 18
Luis Felipe Angell de Lama
Más conocido como ‘Sofocleto’, fue un escritor, periodista, político y humorista peruano que falleció en Lima el 18 de marzo del 2004.
Nació en 
Paita (Piura) el 12 de abril de 1926. A los 4 años se trasladó con su familia a Lima; a los 7, empezó a escribir sus primeros versos, y a los 9, escribió su primer soneto, que con el tiempo llegarían a sumar más de 12 mil.
Estudió en la UNMSM, en la PUCP, en Coimbra (Portugal) y en la Sorbona de París, donde acumuló en su cerebro los idiomas, inglés, portugués, francés e italiano, aparte de conocer latín y ruso.
Ingresó al Ministerio de Relaciones Exteriores el 25 de marzo de 1947, al Servicio Diplomático peruano el 1 de enero de 1951 y solicitó su pase al retiro el 31 de octubre de 1967, para dedicarse plenamente a su vocación de escritor, periodista, comentarista deportivo y político, humorista y poeta.
Al terminar la década del setenta fundó un diario humorístico de dos páginas en una sola hoja llamado Don Sofo, del que él era el único escritor y cuyo editorial llevaba el nombre ‘Peditorial’. En su clásico estilo burlón, destapaba las irregularidades de los gobiernos y de los personajes de turno, a la mayoría de los cuales puso apodos que se recuerdan hasta hoy.
Lunes 30
Manuel Covarrubias
Autor de inolvidables y hermosos valses, conocido por sus amigos como ‘Mañuco’, falleció en Lima el  de marzo de 1975.
Entre sus grandes valses criollos figuran A mi madre, Pedro Arzola, Tus pupilas, Las flores de mi bandera, El jilguerillo, Zoila Rosa, Las limeñas, Sueños de amor, y muchos otros. Se le atribuye la autoría del vals Ocarinas.
Manuel Covarrubias Castillo nació el 14 de Mayo de 1896 en la cuadra 11 del Jirón Lampa, hijo de Felipe Covarrubias y de Encarnación Castillo, y desde muy joven se dedicó al oficio del marmolista. Fue precisamente este último lo que le permitió salir adelante. Comentaban sus amigos que era muy bueno con el mármol, pero su pasión por la música fue más fuerte. Fue ese amor y la dedicación lo que le llevó a ser uno de los más grandes compositores del criollismo.


sábado, 14 de marzo de 2020

Destacados peruanos nacidos en marzo (II)

Sábado 14
Cholo Berrocal
image.png
Su nombre completo era Isidoro Berrocal Coronado, pero se hizo conocido en nuestro país y gran parte de Latinoamérica como El Cholo Berrocal, y fue un destacado cantautor caravileño que nació el 14 de marzo de 1937.
Hijo de don Isidoro Berrocal Vizcardo y doña Rosa Coronado Espinosa, vivió en Caravelí hasta los 11 años de edad. Su prematura ceguera lo hizo desarrollar su natural vocación por la música, acompañado de su guitarra que manejaba con maestría.
Viajó a Lima a seguir sus estudios en el Instituto Nacional de Ciegos y ya joven fue operado por el mejor especialista en ojos de la época, el Dr. Castro Viejo, gracias a la recomendación de la señora Clorinda Málaga, esposa delentonces presidente Manuel Prado.
Compositor, músico e intérprete de un estilo que se identificaba con el sentir popular, supo pasear su arte por diferentes países en donde fue ídolo, especialmente en Ecuador y Colombia.
Como compositor de éxitos, incursionó en los diversos géneros musicales, destacando en la música criolla costeña, la música melódica internacional y la música vernacular andina que le dieron la identidad de Cholo, como su nombre artístico.
En él genero criollo costeño, Berrocal tiene una producción extensa y sentida con valses como: En tinieblas, Caravelí, Adiós a la Patria, Quimeras, No me beses, Orillas de pescadores y otros igualmente sentimentales, al lado de polkas como El Soldado y tonderos como A mi pueblo me voy.
En el género melódico internacional se recuerdan sus boleros Amor de contrabando, Me engañas mujer, Falsa mujer. En el género vernacular andino, destaca por su mayor difusión el huayno Provincianita, una de sus numerosas composiciones.
Con acompañamiento de cuerdas del que también formaba parte, el Cholo grabó numerosos discos simples y LP que forman parte de las colecciones privadas de los amantes de la música criolla en todos sus géneros, entre ellos: Adiós a la Patria, Payaso, El Pastorcito, El Cholo Berrocal, y otros.
Falleció en Lima en el año 1983 a la temprana edad de 46 años.
Lunes 16
César Vallejo
image.png
El más grande poeta de habla española del siglo que pasó, César Abraham Vallejo Mendoza, nació el 16 de marzo de 1892, en la ciudad de Santiago de Chuco, que por entonces pertenecía a la provincia de Sánchez Carrión (Huamachuco).
En 1910 se matriculó en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional de Trujillo, pero debido a la carencia económica retornó a su pueblo, a trabajar y ahorrar para continuar luego sus estudios.
En 1918, César Vallejo publicó su primer poemario, Los heraldos negros, con patentes influencias modernistas, sobre todo de Julio Herrera y Reissig. Esta obra contiene, además, muestras de lo que sería una constante en su obra: la solidaridad del poeta con los sufrimientos de los hombres, que se transforma en un grito de rebelión contra la sociedad.
Acusado injustamente de robo e incendio durante una revuelta popular (1920), Vallejo pasó tres meses y medio en la cárcel, durante los cuales escribió otra de sus obras maestras, Trilce (1922), que supone la ruptura definitiva con el modernismo y con el nacionalismo literario.
En 1923, tras publicar Escalas melografiadas y Fabla salvaje, marchó a París, donde conoció a Juan Gris y Vicente Huidobro, y fundó la revista Favorables y París Poema (1926). En 1928 y 1929 visitó Moscú y en 1930 viajó a España, donde apareció la segunda edición de Trilce.. De 1931 son su novela Tungsteno y el cuento Paco Yunque. En 1932 escribió la obra de teatro Lock-out y se afilió al Partido Comunista Español. Regresó a París, donde vivió en la clandestinidad, y donde, tras estallar la guerra civil, reunió fondos para la causa republicana.
A inicios de 1938 se encontraba trabajando en París como profesor de Lengua y Literatura, y el día 24 de marzo es internado por una enfermedad desconocida. Falleció el 15 de abril de 1938, un viernes santo con llovizna en París, pero no un jueves, como se cree que vaticinó en un poema suyo (Piedra negra sobre una piedra blanca).
Lunes 16
Manuel Acosta Ojeda
image.png
El popular ‘Mao’, autor del valse Madre, convertido en un himno a las madres, nació el16 de marzo de 1930, en Lima. Dedicó la mayor parte de su vida al cultivo, difusión y estudio de la música criolla, con más de mil composiciones de entre las cuales destaca la citada canción por su mensaje y a quien va dirigida.
Estudió en el Centro Escolar ‘Ricardo Palma’, en el colegio Salesianos y en el colegio ‘José María Eguren’ de Barranco. De niño gustaba escribir versos, y para minar una débil inclinación religiosa su padre decidió llevarlo todos los domingos a una picantería arequipeña del jirón San Miguel en Surquillo. En ese ambiente el joven comenzó a gustar del criollismo musical.
En su trayectoria llegó a conocer a personalidades de la música como ‘El Canario Negro’, Porfirio Vásquez, y sus hijos; Nicomedes Santa Cruz, los hermanos Ascues y Luciano Huambachano, entre otros.
Entre sus principales temas figura En un Atardecer, estrenado por Los Chamas en Radio El Sol en 1954, que constituyó un éxito. Su consagración definitiva fue el valse Madre, al que siguieron Rumor de manantiales, Si tú me quisieras, Puedes irte, y muchos más.
José Watanabe
image.png
Reconocido periodista y poeta, nació el 16 de marzo de 1945, en Laredo, un pequeño pueblo ubicado al este de Trujillo. Tuvo una infancia muy pobre, pues sus padres trabajaban como campesinos en una hacienda azucarera al norte del país.
La suerte de su familia cambió cuando ganaron la lotería de Lima y Callao y se trasladó a Trujillo, capital de La Libertad. Viajaría después a Lima para seguir estudios superiores, aunque Laredo siempre se mantuvo en su memoria, por lo que muchos de sus poemas se inspiraron y se ubican en aquel inolvidable lugar para él.
Tras abandonar sus estudios de Arquitectura en la universidad Federico Villarreal, su formación se volvió autodidacta y se formó como poeta, guionista de cine y de documentales, además de involucrarse en el periodismo, hasta su fallecimiento el 25 de abril de 2007, en Lima.
Entre sus poemarios publicados, figuran: Álbum de familia (1971), El huso de la palabra (1989), Historia natural (1994), Cosas del cuerpo (1999), Antígona (versión libre de la tragedia de Sófocles, 2000), Habitó entre nosotros (2002) y Lo que queda (Antología, Monte Ávila, Caracas, 2005).
Jueves 19
José Gabriel Condorcanqui
image.png
Conocido como Túpac Amaru II y caudillo indígena líder de la mayor revolución contra la Colonia que se instauró en América durante el siglo XVII, nació en Tinta el 19 de marzo de 1738.
Lideró la 'Gran Rebelión' que se desarrolló en el Virreinato del Río de la Plata y el Virreinato del Perú, que se inició el 4 de noviembre de 1780 con la captura del corregidor Arriaga.
Fue el primero en pedir la libertad de toda América de cualquier dependencia. Decretó la abolición de la esclavitud negra por primera vez en América y es reconocido como el fundador de la identidad nacional.
Eduardo López de Romaña
image.png
Ingeniero, empresario y político, que ocupó la presidencia del Perú entre 1899 y 1903, y dio inicio a la etapa denominada República aristocrática, nació en Arequipa el 19 de marzo de 1847.
López de Romaña y Alvizuri fue miembro de una prominente familia arequipeña, de raíces coloniales, y se educó en Inglaterra, especializándose en la construcción de puentes para vías férreas. Trabajó en la India y Brasil, luego retornó al Perú y radicó en Arequipa.
Participó en la defensa de la Patria cuando la Guerra del Pacífico; y durante el segundo gobierno de Nicolás de Piérola fue nombrado titular del flamante Ministerio de Fomento, en 1896. Además, llegó a ser alcalde de Arequipa en 1897. Dos años después fue nombrado candidato a la presidencia representando a la Alianza Demócrata-Civilista, y triunfó por mayoría de votos.
En su gobierno prosiguió con el desarrollo de la agricultura, la minería y la industria; y afrontó los problemas derivados de la política de chilenización en los territorios de Tacna y Arica, que estaban bajo el poder chileno. Culminó su mandato sin mayor problema, tras lo cual se retiró a la vida privada.
Falleció en el balneario termal de Yura, Arequipa, el 26 de mayo de 1912.
José Sabogal
image.png
Nació como José Arnaldo Sabogal Diéguez en Cajabamba, provincia de Cajamarca, el 19 de marzo de 1888, y a los 16 años empezó a trabajar en la hacienda Cartavio como capataz, con el fin de ahorrar y viajar a Europa. A la edad 20 años viajó a Italia, en cuya  Escuela de Desnudo de la Academia de Bellas Artes de Roma estudió dibujo, y a la vez asistía a la Academia Española de Roma, durante dos años.
Viajero empedernido, recorrió también el sur Francia, las costas de Argelia y Marruecos y Buenos Aires donde vivió por un tiempo, y estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes de 1912 hasta 1918.
En 1913 fue profesor en la Escuela Normal de Jujuy; en 1915 inició exposiciones colectivas de su obra en Buenos Aires y de paisajes de la zona de Jujuy.
En 1919, expuso Caricaturas, en el Teatro Excelsior del Cusco, y viajó a Lima para exponer más de 30 de sus obras tituladas  Impresiones del Ccoscco, que causó revuelo en la Lima aristocrática y clasista.
En 1920 fue nombrado profesor auxiliar de pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA); pintó imágenes de mujeres limeñas: tapadas y devotas; ilustró dos veces la portada de la revista Mundial con imágenes criollas, e hizo viñetas para los Cuentos incaicos y Los hijos del Sol, de Abraham Valdelomar. En 1922 viajó a México con su esposa, la escritora María Wiesse Romero. Fue recibido como huésped del Gobierno, realizó una muestra individual de sus obras, conoció a pintores del movimiento muralista, y reforzó su pensamiento de darle una función social al arte y revalorar las tradiciones artísticas y culturales.
En México realizó numerosos grabados y xilografías, entre ellos uno de la Virgen de Guadalupe. En 1923 retornó a Perú y produjo sus obras La Hilandera y la Procesión el Señor de los Milagros. En 1924 representó el pasado colonial con imágenes de tapadas limeñas y una calle virreinal en la exposición con que se conmemoró el primer centenario de la Batalla de Ayacucho.
También ilustró las portadas de Cuentos andinos de Enrique López Albújar, e hizo la ornamentación mural de cuatro techos del Panteón de los Próceres.
En 1932 asumió la dirección de la ENBA, tras la muerte de Daniel Hernández, y fue el primero en promover modelos indios en clases de pintura. Así, el indigenismo desapareció del discurso político y quedó relegado a la pintura y literatura. Recibió múltiples homenajes, investigó la selva peruana y realizó obras inspiradas en imágenes selváticas. Publicó las investigaciones Mates burilados. Arte vernacular peruano (1945), Pancho Fierro (1945), y El toro en las artes populares (1949).
En  1946 fue director del Instituto del Arte Peruano, y tuvo como discípulos  a Camilo Blas, Teresa Carvallo, Enrique Camilo Brent y Julia Codesido
José Sabogal impulsó, revaloró y difundió el arte peruano, a través de sus obras pictóricas y sus trabajos de investigación. Falleció en Lima, el 15 de diciembre de 1956.

Mis fantasmitas, maire…


Publicado en el diario oficial El Peruano el sábado 14.03.20

JOSÉ LUIS VARGAS SIFUENTES

Lima fue siempre una ciudad de fantasmas, aparecidos, ánimas en pena, cadenas que se arrastran por escaleras de maderas y hombres sin cabeza que se cruzaban en nuestro camino sin siquiera dirigirnos la mirada, mucho menos darnos un saludo.
¿Quién no recuerda haber oído de sus abuelos, padres, vecinos o empleadas de la casa, escalofriantes historias de frailes sin cabeza, perros con ojos de fuego, golpes sordos en los batanes de la cocina y pasos que se perdían en los sombríos corredores de las casas, entonces de amplias habitaciones y techos altísimos?
¿O de procesiones de ánimas benditas; condenados que entonaban misereres; viudas que deambulaban por las noches buscando al ingrato que las abandonó en vida; almas en pena que necesitaban oraciones para salvarse del purgatorio, o que retornaban para señalar al feliz favorecido el lugar donde se encontraba un tesoro o un ‘tapado’ escondido; y duendes, especie de diablillos cabezones y especialistas en apedrear los interiores de las casas?
¿Y acaso no recuerdan las advertencias paternas de ser obedientes, so pena de que por las noches los muertos vinieran a ‘jalarnos las patas’? ¿O portarnos bien para que no viniera el ‘cuco’? Nos preguntamos si las penas de nuestros abuelos cumplían una misión educativa.
Hay escritas mil y una anécdotas sobre los fantasmas que reinaban en Lima, adoptando las más diversas formas y manifestándose por todos los medios a su alcance.
Ni qué decir de las casas recién desocupadas de la ciudad. Ipso facto, se convertían en residencia de fantasmas que provocaban llamas en su interior, hacían aullar a los perros vecinos y alborotar los gallineros. El temor a ellos se mantuvo hasta fines del siglo pasado. Por eso era costumbre bendecir la casa y rociarla con agua bendita antes de ocuparla.
Una de esas casas, cuyos misterios interiores dizque hacían palidecer y enmudecer a más de uno, era el segundo piso de la antigua tienda Matusita, en la esquina de las avenidas Garcilaso de la Vega y España, frente al edificio que hasta hace varias décadas ocupaba la embajada de Estados Unidos de América.
Que se sepa, los altos de la vieja casona jamás fueron ocupados por bípedos de carne y hueso, no mientras la legación diplomática tuvo sentado sus reales allí. La existencia de los nunca bien conocidos fantasmas, siempre fue puesta en duda por incrédulos que nunca faltan y fue motivo de más de una apuesta entre quienes se atrevían a pasar una noche en su interior, sin temor a las bromas y travesuras de los amigos de Gasparín.
Después de que esa legación se mudó de local y en su reemplazo funcionaban las oficinas de una distribuidora de artefactos eléctricos, y después una agencia bancaria, nadie ha vuelto a hablar de los famosos “fantasmas de los altos de Matusita”.
Nos preguntamos si ellos, que parecían ser los últimos ‘sobrevivientes’ de una Lima que no quiere irse, se han mudado junto con los diplomáticos ‘made in USA’ o han emigrado a ignotos lugares, pues ya nadie los recuerda. ¿Estarán de vacaciones? ¿O, simplemente, aguardan en sus cuarteles de invierno una nueva oportunidad de hacer noticia? Vaya uno a saber.
Tampoco se habla ya de los más famosos y ‘reales’ fantasmas que poblaban el antiguo local del Tribunal de Santo Oficio, hoy Museo de la Inquisición y del Congreso, donde, según viejos servidores, se escuchaba voces lastimeras de hombres torturados; un cura caminando sin cabeza o sin brazos, y hasta personas que atravesaban las paredes.
En la propia sede del Palacio Legislativo se dice que los gasparines escogían la noche para recorrer sus instalaciones y bajar (o subir) sus altas escaleras de madera.
Entre otras historias, muchas personas aseguraban haber visto pasear en las noches y en medio de ruido de cascos de un caballo al fantasma sin cabeza del antiguo propietario de la Quinta Heeren, de los Barrios Altos, que murió decapitado por orden de la Santa Inquisición, acusado de herejía.
Para Ricardo Palma las penas de Lima fueron ahuyentadas por la civilización, el alumbrado público y la policía; a lo que José Gálvez añadió “las modernas y estrechas casas de hoy”.
Ahora, todo indica que los últimos fantasmas que entretenían a los limeños de ayer, han terminado por emigrar. Las preocupaciones de nuestro convulsionado mundo los han dejado sin piso y sin espacio en nuestras tertulias cotidianas.
Los que persisten en quedarse, si aún queda alguno, tienen los días contados: terminarán como los cabellicos, maire, del conquistador aquel: uno a uno se los lleva el aire.




domingo, 1 de marzo de 2020

Destacados peruanos fallecidos en marzo (I)


Lunes 2
Fernando Soria Iribarren
Compositor y autor de obras de teatro, que formó parte de un conocido grupo de jaranistas de inicios del siglo XX, denominado ‘La Palizada’, falleció el 2 de marzo de 1911. Fue autor de numerosos valses, polcas y marineras, y  también compuso el festejo Yo te enseñaré a sumar, popularizado por Jesús Vásquez. Otro festejo que se le recuerda es Chinito chicharronero.
Viernes 6
María Rostworowsky Tovar
Barranquina de nacimiento y destacada historiadora, murió en Lima el 6 de marzo de 2016, a los 100 años de edad. Nació en el distrito de Barranco el 8 de agosto de 1915, hija del ingeniero agrónomo polaco Jan Rostworowski y de la puneña Rita Tovar del Valle. Fue educada en diversos países europeos, lo que le valió para aprender francés, inglés y polaco. En marzo de 1961, tras la muerte de su esposo Alejandro Diez Canseco, se trasladó a Loreto para trabajar como misionera.
Fue alumna libre de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, teniendo como maestros a Raúl Porras Barrenechea, quien la introdujo a los procedimientos historiográficos y al análisis de las fuentes históricas (en especial, las crónicas); y el antropólogo norteamericano John Murra, gracias al cual se adentró al estudio de la etnohistoria.
Estrechamente vinculada al Instituto de Estudios Peruanos (IEP) desde su fundación, editó bajo su auspicio numerosas obras, entre ellas Historia del Tahuantinsuyo, el libro de ciencias sociales más vendido en toda la historia peruana.
Fue directora del Museo Nacional de Historia (1975-1980); recibió las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta (1990) los doctorados Honoris Causa de la Universidad Católica (PUCP, 1996) y de la UNMSM (2008). También el premio Southern Perú (2001) y la Medalla José de la Riva Agüero y Osma a la Creatividad Humana y Personalidad Meritoria de la Cultura. En 2012, el Ministerio de Cultura del Perú la distinguió como personalidad meritoria a la cultura.
Entre sus publicaciones destacan: Ensayos de historia andina I: élites, etnias, recursos; Doña Francisca Pizarro: una ilustre mestiza 1534-1598; la serie Historia Andina; Pachacámac y el Señor de los Milagros: una trayectoria milenaria; Historia del Tawantinsuyo y Estructuras andinas de poder. Ideología religiosa y política.
Néstor Chocobar
Exponente del criollismo cuyo recuerdo fue inmortalizado en Un vals y un recuerdo, compuesto por Rodolfo Coltrinari y Lorenzo Humberto Sotomayor, falleció en el hospital Dos de Mayo el 6 de marzo de 1945, y fue sepultado en el cementerio Presbítero Maestro.
Apareció misteriosamente, poco antes de 1940. Venía de Chiclayo, trabajó en Radio Délcar, donde había cumplido una breve aunque muy brillante trayectoria. Lo acompañaba, entre otros personajes, el destacado locutor Fidel Ramírez Lazo, a quien este joven ‘gordito y simpaticón’ había convencido de una incontrastable verdad: “En Lima está el éxito”.
Los viejos cronistas del criollismo lo recordaban como un joven de carácter alegre, que apenas superaba los 17 años y cantaba alcanzando un excelente registro, además de mostrar estilo y gran capacidad interpretativa.
Su debut en Radio Central resultó un verdadero suceso para el maestro Lorenzo Sotomayor, quien habría de confiarle la interpretación de muchas de sus más brillantes composiciones, entre ellas el vals Corazón, que el propio autor consideraba como “lo mejor que he hecho”.
Enrique López Albújar
Fue uno de los grandes escritores y poetas de la literatura peruana, pues cultivó diversos estilos en la narrativa, y uno de los creadores de la corriente del indigenismo.
Nació en Chiclayo (3 de noviembre de 1872); creció y se educó en Piura; se trasladó a Lima; estudió en la UNMSM, donde se graduó en 1899, y falleció el 6 de marzo de 1966.
Escribió cuentos de carácter modernista y generalmente fantásticos. Como resultado de su estancia en Huánuco en 1920, publicó Cuentos andinos, primera obra importante del indigenismo. En sus relatos, centrados en la vida del indígena, narraba historias violentas, influidas por el realismo y no exento de prejuicios, dando a conocer al indio como primer personaje, sin el tratamiento paternalista como había ocurrido en el pasado, sino como verdadero ser humano, resaltando sus virtudes, sus vicios y su humanidad.
En 1928 publicó Matalaché, novela de carácter naturalista, sobre un tórrido romance entre una criolla y un esclavo durante la Independencia del Perú. El mismo autor consideró a esta novela como retaguardista, cuya trama se desarrolla en una hacienda de Piura a inicios del siglo XIX.
Otras de sus obras son: El hechizo de Tomaiquichua (1943) y Nuevos cuentos andinos (1937). Tras haber sentado las bases del indigenismo, en los años 1950, terminó escribiendo cuentos realistas de temática urbana, que aparecen en su libro Las caridades de la señora Tordoya (1955).
Domingo 8
Chabuca Granda
La autora de célebres valses que han dado la vuelta al mundo, entre ellos La flor de la canela, traducido a varios idiomas y convertido en una especie de himno para los peruanos; Fina estampa, Puente de los Suspiros, Lima de verasJosé Antonio, María Isabel Granda y Larco dejó de existir en Miami el 8 de marzo de 1983.
Nacida el 3 de septiembre de 1920 en un asentamiento de oro llamado Ccochasayhuay, en Progreso Grau, Apurímac, comenzó a cantar a los 12 años y formó parte del coro del colegio elitista Sophianum. Curiosamente, una operación le produjo la voz grave con la que se hizo muy reconocida en el mundo.
Su primera producción musical fue muy creativa y pintoresca. Chabuca le cantó a la Lima antigua y señorial. Rompió la estructura rítmica convencional del vals peruano y sus melodías alternaron con el nuevo lenguaje que propuso con el de los antiguos valses de salón. En sus últimos años, interpretó temas dedicados a la música afroperuana, que a pesar de haber estado presente en el país, fue denostada por razones sociales.
Su voz y su presencia inundó al mundo. Sus letras han sido interpretadas por destacados cantantes de todo el mundo, que vieron en sus composiciones una fina y sensible expresión de la música peruana.


Destacados peruanos nacidos en marzo


Domingo 1
Melitón Carbajal
Fue un militar y político peruano que formó parte de la tripulación del monitor ‘Huáscar’ durante la Guerra del Pacífico, y posteriormente contribuyó con el proceso de la reconstrucción nacional.
Nacido en Lima el 1 de marzo de 1847, sirvió en las fragatas BAP ‘General Plaza’, ‘Apurímac’ y ‘Amazonas’, y participó en la defensa del puerto de El Callao contra la escuadra española el 2 de mayo de 1866 a bordo de la cañonera ‘Tumbes’.
Estuvo presente en todos los combates del ‘Huáscar’ durante el conflicto de 1879, y se convirtió en héroe por su participación en el 
Combate de Angamos.
Después de la guerra, colaboró en la recomposición de nuestra flota naval y contribuyó al desarrollo del país, en las especialidades de cartografía y comunicaciones.
Ingresó a la política y ocupó cargos públicos importantes: diputado por Andahuaylas (1883); director de Correos y Telégrafos; ministro de Hacienda y Comercio, de Guerra y de Marina; y segundo vicepresidente de la República (1915-1919).
Falleció en Lima, el 19 de septiembre de 1935.
Miércoles 4
José Casimiro Ulloa
Célebre como médico, ejerció también el periodismo e incursionó en la política. Nació en Lima el 4 de marzo de 1829 y creció en una familia modesta, formado por el artesano José Ulloa y Molina y doña Justa Buccello.
Estudió en el Colegio de la Independencia, donde a los 15 años comenzó sus estudios médicos, que culminó en 1851. 
Fue discípulo de Cayetano Heredia, una de las figuras más importantes de la medicina peruana y por entonces rector del Independencia, quien decidió enviar a un grupo de egresados a Francia para que continuaran sus estudios. Entre ellos estaba Casimiro Ulloa, con la premisa de instruirse, sobre todo en lo relacionado con el plan de organización médica.
A su retorno, Ulloa se encargó de la cátedra de Terapéutica y Materia Médica, contribuyendo a la consolidación de las instituciones médicas de nuestro país. Se dedicó al periodismo y participó en debates entre conservadores y liberales, siguiendo esta última tendencia.
Se desempeñó luego como secretario de la Facultad de Medicina de la UNMSM, cuyo reglamento se encargó de elaborar; y secretario perpetuo de la Academia Nacional de Medicina.
En 1856 se estableció el primer Consejo de Facultad, con Cayetano Heredia como decano y él como secretario para luego ocupar el cargo del primero, que fue destituido.
Además, fundó el Servicio de Sanidad Militar; fue cirujano en jefe del Ejército y organizó hospitales de campaña y ambulancias para tropas y civiles durante la Guerra del Pacífico.
Tras el conflicto, se convirtió en uno de los principales restauradores la Facultad de Medicina que fuera destruida por las tropas chilenas; fundó la Cruz Roja Peruana y participó en el proyecto de clasificación y comprobación de invalidez militar.
Como periodista, fundó la Gaceta Médica de Lima; colaboró en la Crónica Médica; y dirigió la revista Monitor Médico, de la Academia Libre de Medicina hasta su muerte, en Arequipa. 
El 24 de julio de 1987 fue declarado patrono del Servicio de Sanidad del Ejército. 
Jueves 5
Teófila 'Coco' Ramírez
Destacada intérprete de la música criolla, nació el 5 de marzo de 1920, hija de Isabel Mejía Ramírez, ‘la buena Isabel’, que Felipe Pinglo mencionar en su bello vals ‘De vuelta al barrio’, en el que dice: “Ya no hay los picarones de la buena Isabel/ todo, todo se ha ido, los años al correr.”
‘Coco’ Ramírez fue cantante del trío ‘Mercedarias’ y estuvo casada con Augusto Ballón, también cantante y amigo de Pinglo con quien compartió muchos años de jarana y bohemia. Teófila Ramírez Mejía falleció en mayo de 2004.
Sábado 8
Teófilo Cubillas

Más conocido como el 'Nene', es uno de los mejores futbolistas peruanos y sudamericanos de la historia. Nació el 8 de marzo de 1949, en el distrito de Puente Piedra, donde jugó en el Huracán Boys. Tras un partido de exhibición entre su equipo y Alianza Lima, fue invitado por las divisiones inferiores del club íntimo, con el cual debutó a los 17 años en Primera División en 1966.
Defendió a la selección peruana en los mundiales de México ‘70, Argentina ‘78 y España ‘82, anotando 10 goles, que lo convirtieron en el máximo goleador peruano en esta competición. Además, se consagró campeón de la Copa América en 1975.
Defendió las camisetas de Alianza Lima, Basel de Suiza, Porto de Portugal y Strikers de Estados Unidos. Es el máximo goleador de la Selección Peruana de Fútbol, con 26 conquistas en 81 encuentros oficiales.
Martes 10
San Francisco Solano

Francisco Sánchez Solano Jiménez fue un fraile y sacerdote franciscano español, considerado el santo de la alegría y canonizado el 27 de diciembre de 1726 por el papa Benedicto XIII. Nació en Andalucía (España), el 10 de marzo de 1549, y murió y fue sepultado en Lima. Se le atribuyen muchos milagros, y su fiesta se celebra el 14 de julio.
En 1505 fue enviado por su orden a América del Sur, donde residió por 20 años predicando el cristianismo a los aborígenes hasta su muerte, el 14 de julio de 1610.
Llegado a Lima, fue nombrado guardián del Convento de la Recolección, y aunque siempre se mostró reacio a aceptar cualquier cargo de responsabilidad, exagerando de manera deliberada su propia incapacidad para gobernar, finalmente tuvo que acatar la autoridad de sus superiores.
Su obsesión por la pobreza era tal que en su celda tan solo tenía un camastro, una colcha, una cruz, una silla, una mesa, un candil y la Biblia junto con algunos otros libros. Era el primero en todo y jamás ordenó una cosa que no hiciera él antes.
Sus consejos eran prudentes, y cuando tenía que reprender a alguno de los frailes, lo hacía con gran celo y caridad. Sus excesivas penitencias y su espíritu de oración no le impedían ser alegre con los demás.
En sus últimos años en Lima, pese a su precario estado de salud, continuaba haciendo grandes penitencias y pasaba noches enteras en oración. También iba a menudo a visitar a los enfermos o salía a las calles a predicar con su pequeño rabel y una cruz en las manos. Así conseguía juntar a un gran número de personas y las congregaba en la Plaza Mayor, donde se dirigía a la muchedumbre en alta voz. Predicaba en todas partes: en los talleres artesanales, garitos, calles, monasterios e incluso en los corrales de teatro. Especial significado tuvo su oposición a ciertos espectáculos teatrales en los que a su juicio se ofendía a Dios.
Teresa Izquierdo
Famosa cocinera peruana, cultora de la tradicional cocina criolla peruana, nació en el distrito de Lince, en Lima, el 10 de marzo de 1934, y se inició en la cocina ayudando a su madre, Luz Divina Gonzales, cocinera de Cañete, quien la instruyó en el arte de la preparación de alimentos.
Según se cuenta, en una oportunidad, cuando contaba con 8 años, cocinó para una familia entera pues su madre enfermó. La pequeña Teresa confirmó así sus dotes de cocinera que se fueron perfeccionando con el tiempo.
En 1960, Teresa emprendió su negocio propio. Primero, ofreciendo potajes criollos en las peleas de gallos de Camacho. Después, comercializando sus picarones, anticuchos y célebres frejoles con seco en la Feria Agropecuaria de La Molina.
El 26 de abril de 1978 inauguró su restaurante ‘El Rincón que no conoces’, que se hizo muy conocido por el público, ya que su consigna era, al igual que la misión de Teresa, conservar lo tradicional de la cocina peruana. El local obtuvo muchos reconocimientos gracias a la labor de su fundadora. Se convirtió, así, en una de las mujeres representativas del arte culinario peruano.
En 2006, el Ministerio de Educación del Perú la condecoró como Maestra del Arte Culinario. En 2011 el Estado peruano reconoció su trayectoria con la Orden al Mérito por Servicios Distinguidos en el Grado de Gran Oficial. El 27 de julio de ese mismo año falleció por una obstrucción intestinal.
Como un  homenaje póstumo, la Asociación Peruana de Gastronomía (Apega) instituyó un premio que lleva su nombre para distinguir a las cocineras peruanas emprendedoras. 
Mónica Mondoñedo
Cantautora radicada en Estados Unidos, junto a su esposo Víctor Hurtado Riofrío, con quien integra el ‘Dúo de Oro’, que difunde la música criolla en ese país.
Nació en el Callao el 10 de marzo de 1958, y desde niña se inclinó por la música criolla. Al lado de su esposo inició su trayectoria musical, amenizando bailes y agasajos criollos, y posteriormente emigraron a los Estados Unidos, acompañados de sus hijos. 
Ya en ese país, los esposos continuaron con su amor por la música criolla, participaron en el 4.º Festival de la Canción Criolla AHRA, en Paterson, New Jersey, con el tema ‘Vuelve a mí’, con el que quedaron en segundo lugar. El tema fue grabado en Lima.